Hay dos maneras de trabajar tu imagen este verano.
La primera ya la conoces.
Seguir haciendo scroll por Instagram.
Guardar looks en Pinterest.
Comprar esa blusa que viste en una influencer y que luego no sabes cómo combinar.
Consumir inspiración… sin llegar nunca a ponerla en práctica.
La segunda es diferente.
Abrir tu propio armario.
Probar combinaciones nuevas.
Experimentar.
Equivocarte.
Descubrir posibilidades que nunca habías visto.
Y desarrollar algo mucho más importante que copiar un look: tu propio criterio.
Porque la imagen no se aprende viendo vídeos.
La imagen se aprende haciendo.
Y el Pasaporte de Estilo pertenece a esta segunda manera.